Hangar 16. Matadero de Madrid.

Últimamente hemos estado hablando mucho de trasformaciones de edificios. Reconversiones de espacios que nacieron para un uso y a lo largo del tiempo fueron reacondionados para otro distinto.

Antiguos cines o espacios industriales convertidos en restaurantes, salas de exposición, tiendas… dependiendo de las necesidades de cada momento. Arquitectura al servicio de las exigencias del usuario.

Vamos a analizar un caso concreto de edificio industrial que pasa a ser espacio multicultural.

Como no, vuelve a salir a la palestra, nuestro adorado Matadero de Madrid. En concreto la nave Hangar 16. El proyecto pertenece a Rica Studio (Iñaqui Carnicero, I. Vila, A. Virseda)

Este proyecto fue el ganador de un Concurso de Arquitectura organizado por el ayuntamiento de Madrid en el año 2007

Con un presupuesto ajustado se reduce la intervención  a dos líneas de actuación.

La primera usa un elemento industrial característico: las puertas. Puertas de acero giratorias de doble altura. Al variar su posición, las posibilidades de funcionamiento se multiplican. Un espacio principal se divide en más pequeños para usos simultáneos.

La segunda es rescatar el ladrillo visto para crear una atmósfera interior distinta.

Estas dos simples ideas, escalan y proporcionan el interior y le dan un carácter particular a la nave.

El contraste entre los elementos de acero y el ladrillo visto evoca la antigua estética industrial como fondo de los usos actuales.

Fuente: Plataforma Arquitectura