Sí, sí. Aunque parezca que el título no tiene interpretación, la hay. Como estamos en fechas tan próximas al Sorteo de la Lotería de Navidad, hoy os traemos este artículo que incluye una nota curiosa a una construcción más que vista por los madrileños. Para saber cuáles son las Casas del Cordero y qué tienen en relación con el premio de la lotería hay que echar la vista atrás. Nos vamos al S. XIX.

Entre las calles Mayor, Esparteros, Marqués Viudo de Pontejos y la calle del Correo estuvo en su día el convento de San Felipe el Real. Un mentidero en el que las noticias volaban, según Mesonero Romanos. Después de ser desamortizado fue demolido en 1838. Fue en ese solar donde Santiago Alonso Cordero levantó el mayor edificio de viviendas que nunca antes había existido.

 

Cordero y su premio

Era Santiago Alonso Cordero un hombre de negocios que llegó a ser Presidente de la Diputación Provincial de Madrid. Según Ramón Gómez de la Serna, Santiago compró el solar al Estado gracias a un premio de la Lotería de Navidad con el que había sigo agraciado. Aunque esta versión es puesta en entredicho por otras en las que la consecución de dicho importe responde a intereses menos éticos.

Sea como fuere, el caso es que mandó construir un bloque de seis viviendas al arquitecto Juan José Sánchez Pescador. El resultado fue un conjunto de cuatro alturas sobre planta baja donde iban locales comerciales. Los seis inmuebles tenían una apariencia exterior igual y ocupaban toda una manzana. Dicha construcción fue un hito en la arquitectura del momento. La clase política liberal veía en esta edificación un ejemplo de urbanismo moderno. De hecho, en la reforma de la Puerta del Sol de mediados del S. XIX, el trazado de las Casas de Cordero -nombre por el que fueron conocidas por el apellido de su promotor- sirvió de referencia a dichas obras.