Ahora que estamos en la víspera de un largo puente, para los que os quedáis o visitáis Madrid en estos días, os proponemos acercaros al Matadero. El Matadero municipal se ha convertido en los últimos años en un centro cultural de referencia de la ciudad. Hoy, además, queremos echar la vista atrás y conocer algo más de su pasado. El edificio que ha mantenido su nombre aunque no su uso, tiene una larga trayectoria a sus espaldas con algo más de un siglo de historia.

Tenemos que remontarnos a finales del S. XIX. En ese momento, Madrid está creciendo y sufre cada vez mayores problemas de higiene. Razón por la que las autoridades municipales deciden que es necesaria la construcción de un matadero industrial que abastezca a toda la ciudad. El solar elegido será la Dehesa de la Arganzuela por ser un espacio abierto y con poca edificación -en esos años-.

Un complejo con muchas funcionalidades

Luis Bellido será el arquitecto elegido para la construcción del complejo. Las obras comienzan en 1911 y es inaugurado en 1924. Los edificios fueron agrupados según sus funcionalidades. El resultado fue: cinco sectores de producción, dirección y administración, matadero, mercado de abastos, mercado de trabajo y sección sanitaria. El complejo contaba también con viviendas para el personal, capilla y sistema de ferrocarril propio. La Casa del reloj era el principal edificio administrativo en torno al cual giraba todo lo demás.

En los años veinte y treinta del siglo pasado el Matadero vivió su época de esplendor. Continuó ampliándose para dar servicio a todos los usos. La cercanía al frente durante la Guerra Civil hizo que fuera utilizado para albergar municiones. Tras la contienda fue adquiriendo nuevas funcionalidades. En 1940 se construyó la nave para almacenar patatas. Nave que se convertiría cincuenta años después en lo que hoy conocemos como el invernadero.

Fue en 2005 cuando se aprueba la modificación de un plan especial de intervención arquitectónica adecuado a la situación urbanística- medioambiental. Podéis echar un ojo a la Memoria Histórica del Proyecto de Rehabilitación aquí. El objetivo será la transformación de estas instalaciones en un espacio, eminentemente, de creación cultural. Desde ese momento no ha dejado de funcionar como tal. Os animamos a consultar su programación y visitar las dependencias. El Matadero respira historia por los cuatro costados.