Las obras bajo tierra de Caleido, el quinto edificio del skyline madrileño comenzaron la pasada primavera. Se ponían los cimientos de lo que será el quinto gigante del Madrid finaciero. Ubicado justo a la espalda de sus vecinos, su estructura está dividida en dos espacios claramente diferenciados: una torre de 161 metros y 36 plantas y una base de 20 metros y cuatro plantas. La superficie estará dividida a partes iguales entre el uso dotacional y las zonas verdes.

El nuevo proyecto que se prevé que esté terminado justo dentro de un año albergará un complejo y moderno edificio de última generación. Por primera vez en España habrá una ciudad universitaria en vertical del Instituto de Empresa. También contará con una clínica del Grupo Quirón especializada en medicina deportiva, un centro de ocio y área comercial y zonas verdes abiertas a todos los ciudadanos.

Un edificio singular e inteligente

Caleido viene a poner el broche de oro a esta zona norte de Madrid. El rascacielos aspira a conseguir la Certificación LEED Gold (Líder en Eficiencia Energética y Diseño Sostenible), con la implantación de aparcamientos exclusivos para vehículos ‘cero emisiones’, modernos sistemas de climatización e iluminación eficientes o griferías y sanitarios compactos de bajo consumo.

El edificio Caleido ha sido diseñado como una pieza enigmática de volumetría rectangular. Su espacio se repartirá alrededor de la base del edificio en forma de T invertida. Los responsables son los estudios de arquitectura Fenwick & Iribarren en coautoría con el estudio Serrano Suñer. Y sus promotores el Grupo Villar Mir -a través de su filial Promociones y Propiedades Inmobiliarias Espacio- y su socio Megaworld Corporation. El plan de desarrollo cuenta con una inversión total de 300 millones de euros y generará más de 5000 puestos de trabajo entre las fases de construcción y explotación.