La Manduca de Azagra

La Manduca de Azagra es un restaurante navarro trasladado al barrio de Chamberí en Madrid.

Uno de mis  restaurantes de referencia. Las razones son claras, aúna buena cocina y arquitectura. Local muy agradable, íntimo, y con algo que contar.

Cocina clásica navarra basada en producto tradicional de la huerta, mar y montaña,  elaborados con gran sencillez y mucha creatividad.

Gastronomía vanguardista dentro de un escenario arquitectónico resultado de un proceso que sigue los mismos criterios que su cocina. Diseñado por el arquitecto Francisco Mangado.

Se crea un espacio de gran sencillez y audacia a través de la combinación de tres materiales.

Bloque cerámico para los paramentos verticales, en su color natural y sin ningún tipo de recubrimiento. Pavimento cerámico negro y rugoso para suelos y techos, y chapa metálica para encuentros y elementos singulares.

Puestos en obra sin mascaras ni artificios. Creando con ellos unas texturas, contrastes y reflejos de gran riqueza arquitectónica.

La iluminación cobra aquí un papel importante, no solo por el tipo de luz sino por la situación estratégica de la misma. Luz indirecta colocada en los encuentros entre los materiales, baña los paños horizontales dando al espacio un efecto de ingravidez.

Una apuesta segura para quien quiera comer bien en un entorno particular.