Si todavía no has visitado Casa Decor aún estás a tiempo. Hasta el 18 de junio puedes hacerlo y, de veras, que merece la pena. Este año se ubica en la calle Antonio Maura 8, en pleno barrio de los Jerónimos. Un auténtico privilegio poder contar con este exclusivo edificio del Madrid más señorial. Casa Decor cumple este año su 25 aniversario, una edición muy especial con un escenario protagonista a la altura de las circunstancias.

Durante estos 25 años Casa Decor ha redecorado multitud de edificios de toda índole, desde embajadas o palacetes hasta escuelas o fábricas. Es la cita anual más importante con la decoración y el interiorismo. Durante la exposición Casa Decor recibe más de mil visitantes diarios. Se presentan más de cincuenta proyectos realizados por equipos que suman una centena de profesionales (entre interioristas, arquitectos, diseñadores, paisajistas y artistas).

Un edificio de lujo

El edificio de Antonio Maura 8 destaca, además de por su tamaño (2800 metros cuadrados) por la amplitud y belleza de sus espacios. Se encuentra en un estado de perfecta conservación y responde a los cánones de la arquitectura burguesa madrileña de principios del siglo XX. Cuenta con muchos de los elementos de la construcción original como suelos, ventanas, chimeneas, carpintería, zócalos, pomos, cerrajería… Lo que le convierte en un retrato fidedigno de una época.

Distribuido en cuatro plantas, bajo, semisótano y un bajocubierta de buhardillas, cuenta además con dos escaleras, la principal y la de servicio y dos patios interiores. La fachada principal y la trasera, en la calle Méndez Núñez aportan gran luminosidad a los espacios principales de las viviendas. Unas casas que fueron remodeladas y, en los últimos años, destinadas a oficinas comerciales. Hay que decir que las reformas han respetado los elementos originales como los suelos de madera de pino melis, las columnas de hierro fundido o las chimeneas de mármol.

Las dos fachadas de Antonio Maura 8 están realizadas en ladrillo rojo y piedra en el basamento. Las líneas clásicas son muy depuradas y las ventanas abalconadas forman ordenadas hileras que rematan con un adorno vegetal en la cornisa. El último toque de elegancia lo ponen los miradores acristalados en los extremos frontales de la fachada principal. Está previsto que, después de Casa Decor, el edificio se reconvierta en viviendas de lujo. Eso seguro.