Doble Altura.

En el proyecto de cualquier edificación hay elementos que son un proyecto en sí mismos. Yo les denomino elementos singulares,  son oportunidades para dotar de interés a cualquier obra.

Un elemento esencial es la doble altura, o juego de alturas como os guste llamarlo. Más que un elemento es una herramienta que se nos da la posibilidad de explicar un espacio.

1. Ordena.

Jugar con las alturas es una forma de jerarquizar los espacios, siempre teniendo cuidado de proporcionar dimensiones. Una zona amplia en superficie puede permitirse tener mayor altura que un habitáculo más reducido.

2. Relaciona.

Es una forma ambigua de conectar varios espacios entre sí, respetando la identidad física de cada uno. Si en un mismo espacio conviven dos usos diferentes, metiendo diferentes alturas estamos dividiendo este ámbito sin necesidad de hacerlo físicamente .El espacio al que asoma la doble altura también tiene una vinculación muy directa con esta. En el peor de los casos la unión será solo visual, pero incluso podríamos llegar a concebirlo como un solo espacio a dos niveles.

3. Enriquece

Una doble altura nos hace percibir los espacios de una manera mucho más rica que una altura simple. Suele aprovecharse está sobredimensionado de altura para introducir grandes huecos que de forma generosa iluminaran el interior. Grandes cuadros que difícilmente se podrían colocar en alturas sencillas, aquí tienen cabida y posibilidad de distinguirse.

No siempre podremos meter una doble altura en un proyecto, hay casos que por restricción de superficie suele ser complicado. En este caso podremos recurrir a otros elementos para dar carácter a nuestra obra.

Lo que no debemos es conformarnos con obtener soluciones arquitectónicamente correctas, esto se da por descontado. Nuestra pretensión es que nuestra casa, estudio, edificio… sea único, dale otra vuelta de tuerca y estarás más cerca de conseguirlo.