Todo el que conozca Madrid mínimamente ha dado un paseo por las plazas de Sol, Mayor y Ópera. Un triunvirato imprescindible para acercarnos al centro histórico de la ciudad. Aunque la Puerta del Sol, la Plaza Mayor, la Plaza de la Villa y la de Ópera son ya referentes de ese Madrid moderno, aún contienen la esencia de lo que un día fue Mayrit. Hoy recorreremos sus calles y rincones deteniéndonos en algunos de los comercios más antiguos de la ciudad y en el escenario en el que hace muchos años actuó la Inquisición.

Un paseo por Sol, Mayor y Ópera

Partimos del famoso kilómetro cero, en la madrileña Puerta del Sol. Es el centro neurálgico de la ciudad e icono de la misma a nivel nacional. Por poner solo un ejemplo, aquí los españoles sublevados contra Napoleón lucharon contra los franceses, también fue asesinado Canalejas y fue donde se declaró la II República. Mantiene su nombre desde hace quinientos años. Cada edificio de esta plaza tiene su propia historia. La Mallorquina y Casa de Diego son comercios centenarios que abrieron sus puertas en el S. XIX y hoy siguen abiertos.
La calle Mayor nos lleva al Madrid más antiguo. Aquí está la Confitería de El riojano, que lleva 160 años abierta. En la calle Postas, la Posada del peine es el hotel más longevo de la ciudad. La farmacia de la Reina conserva una receta de Cervantes. Casa Ciriaco es otro restaurante mítico. Por su parte, la Plaza Mayor construida en tiempos de Felipe II, ha sido mercado, centro de proclamaciones reales o plaza de toros. También tribunal de los autos de fe de la Santa Inquisición. Hoy permanecen bajo sus soportales tiendas clásicas de filatelia, sombreros o souvenirs.

Si continuamos por el Madrid de los Austrias hay que pararse en la Plaza de la Villa y detenerse en su Torre de los Lujanes, también en las calles aledañas al Senado. Por allí está La Bola, uno de los restaurantes donde mejor preparan el cocido madrileño. Si seguimos caminando llegamos a la Plaza de Isabel II, donde se encuentra el Teatro Real. Esta zona en el S. XVIII era un territorio de aguadores y lavaderos junto al Teatro de los Caños del Peral. En el Metro de Ópera se pueden ver restos del sistema hidráulico de los viajes de agua de Madrid.