Hoy queremos recomendaros esta entrevista a José María Ezquiaga, decano del Colegio de Arquitectos de Madrid desde 2015. Porque nos parece de primer orden concienciar a ciudadanos y dirigentes de la importancia de preservar el patrimonio arquitectónico contemporáneo. Y quien mejor para hacerlo que esta figura más que representativa del urbanismo arquitectónico.

Es obvio asimilar que una edificación que cuenta con más de dos siglos a sus espaldas forma parte del Patrimonio Histórico de una ciudad. Pero no lo es tanto poner en valor las construcciones relativamente modernas. Sin embargo, es así como debemos plantearlo. A juicio de Ezquiaga el patrimonio no se hace por viejo, sino por lo que aporta a la sociedad.

Campaña de sensibilización

En este sentido, desde el COAM (Colegio de Arquitectos de Madrid) se está trabajando en una campaña de sensibilización. Que va dirigida a ciudadanos y dirigentes de municipios y ayuntamientos. Con el objetivo de velar y proteger cautelarmente los bienes en riesgo. Durante años se ha trabajado en la elaboración de guías que albergan los edificios tradicionales y modernos de todos los municipios madrileños. La idea es que todas las partes implicadas tengan información sobre las construcciones que se levantan en sus pueblos, las valoren como merecen y tomen las medidas necesarias para su conservación.

Archivo: Fundación Alejandro de la Sota.

En este sentido, José María Ezquiaga, destaca que demoler un edificio es como asistir a la muerte de una persona. Y pone como ejemplo la reciente destrucción de la Casa Guzmán en Algete, algo que -tristemente- para muchos habrá pasado casi desapercibido. Según el decano, la arquitectura madrileña que está más en peligro es la que pertenece al Movimiento Moderno, corriente del S.XX que arranca en la Segunda República y se retoma en los años cincuenta. Os recomendamos que no os perdáis esta entrevista que le realizó el diario El País, no tiene desperdicio. Tomemos/tomen nota.