Hasta el 26 de marzo estás a tiempo de pasarte por CentroCentro y ver la exposición Ciudad decisiva. Es una reflexión sobre la desprotección arquitectónica. Dentro del Ciclo Concentrador de Arquitectura, Ciudad y Pensamiento se ofrece esta muestra que plantea cómo las decisiones sobre la perdurabilidad y los usos de los edificios de Patrimonio Histórico afectan a la configuración, a la memoria y al valor arquitectónico de Madrid.

Con ella se pone de manifiesto la importancia de conservar un determinado tipo de arquitectura. Y se defiende la idea de que algunas construcciones no son un bien de consumo sino un valor en sí mismas. Para tal fin se han seleccionado nueve edificios en diferente estado de riesgo. Algunos afortunados están en proceso de remodelación, otros han sido abandonados y los más perjudicados han sido, incluso, demolidos.

Arquitectura en riesgo

La Casa de Guzmán es un ejemplo de esto último. Demolida recientemente, tres proyectos documentales, cuatro archivos históricos y varias publicaciones muestran cómo era la desaparecida casa. Los laboratorios Jorba también han pasado a mejor vida. Lo mismo que el mercado de Olavide, que ha sido sustituido por una plaza. Por su parte, el frontón de Recoletos, la antigua cárcel de Carabanchel, el edificio España, la nave Clesa, las cocheras de Cuatro Caminos y el pabellón de España en la exposición universal de Bruselas son otros ejemplos de decisiones arquitectónicas, cuando menos, cuestionables.