EL ACCESO, LA ENTRADA.

El acceso, la entrada. Dentro de los elementos singulares que pueda contener una edificación, el acceso es el primero que nos encontramos.

Puede determinar en gran manera la forma en la que vamos a percibir la vivienda en su conjunto.

En grandes rasgos habría dos formas de acceder a un edificio:

1. De forma directa desde el espacio público

Esto es frecuente en edificaciones dentro del casco urbano, se accede directamente desde la calle y la entrada suele ser frontal.
Si acaso podría haber un retranqueo puntual de la entrada para crear un zaguán o umbral. Espacio intermedio entre público y privado, entre fuera y dentro.
En los casos que no haya retranqueo, se puede cubrir parcialmente la entrada con alguna visera o elemento de protección.

2. A través de un espacio libre privado

Cuando la edificación tiene un retranqueo frontal a la calle significativo. Este retranqueo puede ser un patio o un jardín.
El acceso en este caso puede ser más complejo.

Por un lado estaría la posición de la entrada a la edificación:
a. Frontal, es decir paralela a la entrada desde vía pública. Te la encuentras según llegas a la casa. Entrada franca.
b. Lateral, una forma de entrar no tan inmediata. Probablemente el espacio previo de la edificación te dará pista hacia donde te tienes que dirigir para llegar a la puerta, pero no es tan inmediata como la anterior.
c. Trasera, no suele ser habitual. Una entrada trasera implica la perdida de privacidad de la parcela en su totalidad y no suele darse.
d. A otro nivel. Este si es cada vez más frecuente. Entrar a la vivienda o edificio desde un nivel diferente a la planta principal. Puede ser a través de planta de garaje y subir, o desde planta primera y bajar.

Por otro la forma que tenemos de acceder y los elementos que nos acompañan en el recorrido:

a. Vegetación. Es un elemento que además de gran riqueza estética aporta un mundo sensorial de gran valor. Frescor, sombra…
b. Protección. Elementos que nos den cobijo frente a los rigores climáticos. Pueden ser pérgolas, viseras, toldos… A través de la vegetación se lograría también este propósito.
c. Filtros. Pasar por diferentes espacios hasta llegar a nuestro objetivo. Es como tamices que nos van predisponiendo a lo que nos vamos a encontrar. Jardines, patios, porches, láminas de agua…
En resumen, la entrada a una edificación ofrece la oportunidad de convertirse en un elemento diferenciador, transmisor de intenciones, de sensaciones…