La recomendación de hoy va para los que desean conocer una obra arquitectónica de la mano de su impulsor. Dentro del ciclo “El arquitecto enseña su obra”, que viene celebrando el COAM desde el año 2000, la próxima visita prevista es el Hipódromo de la Zarzuela. La cita es el próximo 27 de enero a las 12 horas. Quienes estén interesados han de inscribirse aquí. Son plazas limitadas, solo 25, así que hay que darse prisa.

En 2004 el estudio Junquera Arquitectos ganó el Concurso para la Restauración y Rehabilitación del Recinto de Carreras del Hipódromo de la Zarzuela, convocado por la sociedad Hipódromo de la Zarzuela S.A. Hasta 2008 no comenzaron las obras de restauración de las marquesinas de las tribunas. Al mismo tiempo se ejecutaron en el recinto obras de prospección constructiva. Cuatro años después el Hipódromo de la Zarzuela fue galardonado con la Distinción COAM.

Premio Nacional de Arquitectura

Obras en el Hipódromo de la Zarzuela antes de su inauguración en 1941. Foto: Virgilio Muro (ABC).

No es la primera vez que el Hipódromo de La Zarzuela es galardonado. Es Premio Nacional de Arquitectura y su marquesina fue declarada Bien de Interés Cultural. Se empezó a construir en 1935 pero fue inaugurado en mayo de 1941. Inspirado en el de San Siro de Milán sustituyó al antiguo hipódromo de La Castellana. Llevaron a cabo el proyecto los arquitectos Arniches y Domínguez y el ingeniero Eduardo Torroja.

El resultado de este proyecto fue un obra innovadora por los sistemas de construcción. Actualmente conserva  su estructura tal y como se planteó. Su principal novedad fue la cubierta de la tribuna realizada con láminas de hormigón armado en forma de hiperboloides. Las gradas de los espectadores voladas sobre ménsulas alojan una galería con salida directa a la pista. El Hipódromo de la Zarzuela sigue siendo un ejemplo de obra arquitectónica por su solución estructural. Merece la pena visitarlo.