Tipos de chimeneas

Chimeneas:
Protagonista primordial de la decoración de invierno.
Elemento arquitectónico que confiere al lugar que ocupa, una gran sensación de calidez y confort.
La elección del tipo de chimenea que instalemos, además de nuestras preferencias personales, dependerá de la posibilidad de instalar una extracción de humos, hacia donde se puede sacar y sobre todo el tipo de combustible que nos resulte más cómodo obtener y almacenar.
Vamos a hacer una clasificación según el combustible que se utiliza:

1. Chimenea de leña:

La más clásica.
La que más calor proporciona.
Son ecológicas, no contaminan, respetan el medio ambiente.
Requieren un tiro que saque el humo por encima de la cubierta.
Son las más sucias, requieren una limpieza exhaustiva después de cada utilización.
Es necesario prever un lugar de almacenamiento para la leña.

2. Chimeneas de gas:

Llama y calor regulables. No genera residuos. Mantenimiento mínimo. Instalación sencilla. Suministro a través de la red o con bombonas.
Como las de leña necesitan un tiro que puede sacar el gas al exterior en este caso se podría hacer a través de fachada.

3. Chimeneas eléctricas:

Sencilla instalación sin necesidad de salidas de humo ni de mantenimiento.
La llama puede ser meramente decorativas pero si queremos que produzcan calor solo necesitaremos corriente eléctrica a través de cualquier enchufe.

4. Chimeneas de bioetanol:

Combustión de un alcohol biodegradable. Son limpias y seguras. No producen residuos, no necesitan extracción de gas al exterior… Producen muy poco calor, son meramente decorativas.
Su situación condiciona absolutamente tanto el amueblamiento de la zona donde se ubique como los flujos de movimiento.
Puede ser un buen elemento separador, distribuidor de estancias, incluso puede tener un uso simultaneo por parte de dos espacios.En zonas de climatología adversa es una oportunidad para dar a nuestro hogar un extra de bienestar a través de un elemento singular.