Decir Navidad en Madrid implica hablar de la Plaza Mayor. Los puestos de figuritas del Belén, de abetos y adornos navideños y el ambiente festivo que se respira en la zona es uno de los reclamos de foráneos y autóctonos. Más de uno habrá pasado entre sus soportales más de una vez pero, ¿quién sabe cuántos arcos o balcones tiene la afamada plaza o qué hubo bajo sus cimientos? Hoy os contamos algo más de la Plaza Mayor.

¿Cuántos arcos y balcones tiene la Plaza Mayor?

Exactamente tiene 114 arcos, incluidos los ocho que le dan acceso. Cuenta con 377 balcones, 76 buhardillas y cuatro torres. Y otro dato, no es cuadrada sino rectangular, mide 120×90 metros.  Bajo su piso existe un aparcamiento, construido en 1969, pero antiguamente allí estuvieron los aljibes que almacenaban el agua para apagar incendios.

Si nos dijeran que una vez la Plaza Mayor de Madrid fue el primer barrio dormitorio de la ciudad muchos tampoco lo creerían. Pero en realidad fue así. Si nos remontamos al origen de la ciudad comprobamos que las construcciones de la Villa y Corte eran, principalmente, viviendas unifamiliares con jardines, huertas y patios traseros. La creación de la Plaza Mayor vino a transformar el espacio y vida de los madrileños. Cuando se terminó su construcción en 1619 se alojaron en torno a 4000 vecinos lo que supuso la sensación de aglomeración que hoy entendemos como ciudad dormitorio.

Una última curiosidad, como bien apunta Isabel Gea en su libro “Curiosidades y anécdotas de Madrid”: la mayoría de los que han intervenido en la construcción de la emblemática plaza se llamaba Juan. La primera plaza, denominada del Arrabal, se construyó bajo el reinado de Juan II. El arquitecto que en 1619 construyó la “nueva” plaza fue Juan Gómez de Mora cuyo proyecto fue modificado por Juan de Herrera. Después de varios incendios, fue Juan de Villanueva quien la reconstruyó. Por su parte, la estatua ecuestre de Felipe III que se encuentra en el centro, la realizó el escultor Juan de Bolonia y fue restaurada tras la Guerra Civil por Juan Cristóbal. Por último, el pedestal de la estatua es obra de Juan Sánchez.