El actual emplazamiento del Ayuntamiento de Madrid, el Palacio de Cibeles, tiene una vasta historia a sus espaldas. En un principio nace como un espacio para albergar la sede de Correos, de ahí su nombre con el que comúnmente ha sido conocido hasta hace no mucho. En su larga vida ha dado cabida a varias entidades oficiales. Hoy nos acercamos a este edificio para adentrarnos en su historia, es una visita obligada el edificio de Correos de Madrid.

Origen y Construcción del Edificio de Correos

Fuente: Museo de Historia de Madrid

El origen del edificio de Correos de Madrid se remonta a principios del S. XX, concretamente a 1904, que es cuando los arquitectos Joaquín Otamendi y Antonio Palacios ganan un concurso convocado por el Estado con un proyecto que aunaba tradición y modernidad. A su favor tenían una localización privilegiada: los antiguos jardines de recreo del Buen Retiro –en el cruce de dos ejes neurálgicos de la ciudad-.  Situación que aprovecharon para crear una obra que marcaría un antes y un después en el urbanismo madrileño.

La primera piedra se puso a finales de 1907 y la última doce años después. El resultado fue un edificio con un total de 12.207 metros cuadrados construidos en piedra, hierro y cristal. La imagen conseguida fue la de modernidad. Desde ese momento fue la sede de un eficaz sistema de comunicaciones que daba cobertura a miles de cartas, postales o telegramas de diverso origen y destino, el centro donde se cruzaron muchas historias anónimas.

Interior cubierta del edificio de Correos

Interior cubierta edificio de correos

Arquitectónicamente hablando, el edificio de Correos de Madrid fue concebido con criterios de racionalidad y funcionalidad. El gran patio interior de la planta baja facilitaba el tránsito hacia los servicios generales de correos, telégrafos y telefonía. En las plantas superiores se ubicaron las dependencias administrativas, las oficinas de dirección, la cartería y una sala de telégrafos. El conjunto arquitectónico tiene influencias de la monumentalidad de la arquitectura norteamericana, de las composiciones volumétricas de la francesa y reminiscencias de la arquitectura medieval española.

Lugar emblemático de la historia madrileña

Siempre ha sido un lugar emblemático de la historia madrileña, desde su inauguración a cargo del rey Alfonso XIII. Salvo las reparaciones necesarias tras la Guerra Civil, el Palacio de Comunicaciones se conserva prácticamente igual. En 1933 fue Declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento. Diez años después es incorporado al Patrimonio Municipal y en ese momento comienza su transformación para convertirse en el hogar de la alcaldía capitalina y en centro cultural abierto al ciudadano. Desde entonces los madrileños pueden disfrutar de sus maravillosas vistas –desde la cafetería- o de sus interesantes exposiciones. Un lujo al alcance de nuestros sentidos.