Plantearse hacer una reforma en casa por pequeña que sea, se nos hace un mundo. Algo inabarcable que escapa a nuestro control… No es para tanto, a continuación, unas mínimas referencias que llevándolas a cabo simplifican todo el proceso.Pasos a seguir antes de reformar tu casa:

1. Concretar exactamente cuáles son las necesidades de la vivienda.

Si te planteas hacer una reforma en casa puede ser por motivos muy variados:

  • Necesidad apremiante: cambiar el sistema eléctrico por motivos de seguridad, o el saneamiento o la fontanería, las ventanas por donde escapa toda la calefacción…
  • Motivos estéticos: la cocina o los baños ya no te gustan, se ha quedado muy antiguos, el suelo está muy estropeado, las puertas ya no se ven por el mundo…
  • Adaptación a nuevas necesidades: necesito más grande el salón, más pequeños los baños, un nuevo dormitorio…

Elabora una lista con orden de prioridad de todas las cosas que crees que deberían modificarse. Haz una estimación del dinero del que dispondrías.

2. Buscar un profesional cualificado que te asesore en todo el proceso.

Pon un arquitecto en tu vida…!!! (Superior, técnico o de interiores…depende).

Es el único paso que tendrías que hacer en solitario, el resto te asesoraría el técnico o se ocuparía directamente el solo.

Este paso no es obligado en muchos casos, puedes saltártelo si quieres, aunque yo te aconsejo que no lo hagas. El motivo por el que la gente no contrata el servicio de un profesional es para ahorrar dinero. Esto es un error garrafal, es justo lo contrario.

Cuando te enfrentas en solitario a una obra, no tienes ningún tipo de asesoramiento, no tienes a nadie que gestiones los recursos, ni controle los plazos. Esto supone que los resultados además de ser más pobres, te pueden salir más caros.

Si contratas un buen profesional, la reforma resultara de mayor calidad. El te dará soluciones técnica, estética y espacialmente óptimas. Esto supone una revalorización de tu inmueble, supondrá para ti un beneficio concreto.

Puede además ahorrarte mucho dinero a la hora de elegir materiales, en la ejecución de la obra, haciendo que esta no se vaya del presupuesto acordado ni en precio ni en plazos.

Te llevara de la mano en todo el proceso de la obra, facilitándote trámites, ocupándose de que la obra esté en orden,  bajo control. Podrás participar en el proceso creativo, eligiendo materiales… pero te liberará de la parte más fea y engorrosa.

Sé que suena a proclama, no es así, nadie se saca una muela sin ir al dentista, ni se defiende en un juzgado sin la ayuda de un abogado, ¿por qué creemos que el resultado no sería mejor si contásemos con un arquitecto?.

3. Planear exactamente qué es lo que vamos a reformar.

Esto se puede hacer a través de un proyecto, en el que se definen distribuciones, superficies, materiales…

Necesitaremos una medición exhaustiva de cada partida y una definición clara de materiales, calidades…Elegir una empresa de reformas que lleve a cabo la obra.

4. Buscar una contrata

Buscar es muy fácil, lo complicado es seleccionar la más conveniente y en esta decisión no debe influir solo el precio.

  • Pide referencias, tantea otras obras que hayan realizado con anterioridad, e infórmate del grado de satisfacción de sus antiguos clientes. Pide datos de formalidad cumpliendo precio y plazos, forma de trabajar, grado de comunicación con sus clientes…
  • Compara presupuestos. Esto no es tan sencillo, ya que las calidades y tipos de materiales varían de unos a otros… Es importante concretar al máximo antes de que oferten, estudiar con cuidado cada presupuesto y ver qué es lo que incluyen y lo que no.
  • Asegúrate de que la empresa elegida cumple con sus obligaciones, principalmente respecto a seguridad en el trabajo, seguro de responsabilidad civil…
  • Firmar un contrato, léete la letra pequeña y asegúrate de cual son tus compromisos y cuáles son los de la contrata, precio, plazos, fechas de inicio y final de obra, formas de pago, penalizacione.

5. Pide los permisos necesarios.

Al ayuntamiento, dependiendo del tipo de obra que se vaya a realizar los permisos y licencias varían.

A la comunidad de propietarios si fuera necesario

Gestionar este punto antes de comenzar la obra para que no haya problemas.

6. Informa a los vecinos.

Parece que este punto es baladí pero nos puede ahorrar muchos quebraderos de cabeza futuros.

Avisa a la comunidad de propietarios lo primero, y después a tus vecinos inmediatos. Una simple vista diciéndoles fecha de inicio y duración estimada es suficiente. Discúlpate con antelación por las incomodidades que puedan sufrir.

Cuando informamos a los vecinos de que vamos a realizar obras la predisposición es mucho más positiva  ante las molestias que les vamos a ocasionar.

Establece con la contrata un horario razonable de trabajo, programando las actividades de mayor ruido por las mañanas, nunca a primera hora, pide permiso a la comunidad si se van a producir cortes de luz y de agua… Mantener limpios los espacios comunes, protegido el ascensor…

7. Disfruta

No estoy de broma, participa, involúcrate, da tu opinión, protesta si no estás de acuerdo…

Estas dando forma a tu hogar, acondicionando el espacio donde se va a desarrollar la mayor parte de tu vida. Haz que tu personalidad, tu estilo este presente.

No solo se disfruta con el resultado, el camino también es importante.

Fuente: ianuA arquitectura